Franquicias: definitivamente una oportunidad de negocio

Por: Santiago Mora Restrepo. 2005.

Hace unos días me detuve a pensar en el tema de las franquicias en Colombia y llegué a la conclusión que éstas son un modelo de negocio, poco explorado y poco aprovechado, pero no porque no se conozca esta figura jurídico-comercial, sino porque no se aplica con la amplitud que debiera aplicarse. ¿Por qué?, porque siempre hemos entendido las franquicias como grandes negocios celebrados entre una multinacional y una particular o una empresa con un capital exorbitante de dinero.

Creo que este concepto que tenemos de franquicia nos puede estar privando de buenas oportunidades de negocio.

Entonces, empecemos desde el principio. Veamos: ¿Qué se entiende por franquicia? La franquicia consiste en la concesión de un conjunto de derechos determinados que hace una persona jurídica o natural (franquiciador) a otra persona también jurídica o natural (franquiciatario), por un tiempo determinado. Sencillo.

Debemos tener en cuenta que dentro del ordenamiento jurídico colombiano no se encuentra tipificado el contrato de franquicia como tal, por eso es importante que al momento de elaborar este contrato se consignen detalladamente la voluntad de las partes.

¿Qué ventajas tiene? El contrato de franquicia representa innumerables ventajas tanto para el franquiciador como para el franquiciatario. Para el franquiciador representa principalmente la expansión de su negocio por un costo mínimo, incluso percibiendo una cantidad de dinero determinada y constante, en la mayoría de los casos. Los costos de producción, materias primas y publicidad disminuyen, pues no solo se compartirán sino que se tendrá la opción de obtener mejores precios por comprar en mayores cantidades. Adicionalmente se logrará el posicionamiento y fortalecimiento de la marca, incrementando el valor intangible de la empresa.

Para el franquiciatario la ventaja principal se resume en la disminución del riesgo, pues está haciendo una inversión en un negocio rentable y con un mercado establecido sobre el cual el franquiciador ya ha asumido el riesgo que representa empezar un negocio.

Tengamos en cuenta que el contrato de franquicia puede recaer sobre diferentes tipos de negocios, desde restaurantes hasta servicios profesionales, desde repuestos de automotores hasta negocios de hotelería.

Entonces, si usted tiene un negocio rentable, independientemente de cual sea, incentive a terceros a que desarrollen el mismo negocio bajo ese esquema rentable y próspero que usted ya inició, mediante la celebración de un contrato de franquicia. O si usted tiene capital de inversión, ofrezca a quien tenga un negocio rentable, la expansión del mismo.

En conclusión, no desperdiciemos esta oportunidad de negocio y hagamos de las franquicias una relación jurídico-comercial rentable sostenida bajo el esquema de "gana - gana". Gana el franquiciador, gana el franquiciatario y gana el cliente.

Lo invito, entonces, a explorar y aprovechar esta alternativa de inversión o expansión, porque las franquicias son definitivamente una oportunidad de negocio.

Santiago Mora Restrepo
Abogado Consultor Fundación Yo Creo en Colombia.