Por: Santiago Mora Restrepo. 2005.
Hace un par de semanas un cliente me preguntó si realmente sería importante proceder al registro de la marca que identifica su producto. Estoy tan convencido de ello, que me emocioné tanto en mi respuesta que no había terminado de dársela cuando ya me estaba pidiendo que procediéramos al registro de la misma.
Como muchos de ustedes sabrán, la marca "Juan Valdéz", fue reconocida recientemente como uno de los iconos publicitarios más importantes del mundo. A raíz de esto, se hizo en el país algo que se hace con cierta frecuencia y es entrar a valorar cuáles son las marcas que los consumidores mas identifican. Pues bien, estas son marcas que si se vendieran podrían llegar a costar mucho más de lo que cuesta toda la empresa titular del registro marcario. Estamos hablando de que solo la marca, ojo: solo la marca puede costar varios cientos de millones de dólares!
Lo mencionado anteriormente, constituye un valor intangible del titular del registro marcario quien, eso si, a punta de mucho esfuerzo, buena calidad y servicio, logró posicionar su producto, identificado con una marca, entre los consumidores, y que muy seguramente no estará interesado en vender.
Además de lo señalado, tenemos que cuando se solicita ante la oficina de marcas, el registro de una marca determinada ("lo que se solicita es el registro de una marca, no una marca". Estas son palabras de mi exjefe Olga Georgette Otero quien merece todo mi respeto y aprecio), se tiene el derecho al uso exclusivo de la misma, frente a terceros que pretendan su registro o identificar su producto con la marca ya registrada o en proceso de registro.
Un empresario que registra su marca es un empresario diligente, competitivo, con visión, prudente, y sobre todo con cultura jurídica, lo cual constituye el perfil de un empresario de éxito.
Es importante tener en cuenta que la Decisión 486 de la Comunidad Andina, establece en uno de sus artículos que el derecho al uso exclusivo de la marca se adquiere por el registro; no por el uso, es decir, que el simple uso no le otorga legalmente ningún derecho.
Ahora entenderán ustedes porqué mi cliente tomó la decisión acertada al darme instrucciones precisas para proceder con el registro de su marca.
Si se siente identificado con este artículo, no dude en consultarnos, asesorase y así como nuestro cliente, tome la decisión correcta, pues no solo estará protegiendo legalmente la marca que identifica su producto, sino que además el día de mañana podríamos estar comercializando su marca por varios cientos de millones de dólares!
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