Colombia, un país lleno de riqueza... ¿Y?

Por: Santiago Mora Restrepo. Julio de 2006.

Desde que tengo uso de razón, pese a todas las dificultades que hemos vivido, he oído hablar de Colombia como un país rico en aspectos tales como en biodiversidad, en un mundo que se está secando en Colombia abunda el agua, contamos con mujeres hermosísimas, una miss universo y tres virreinas universales de la belleza en tres años consecutivos, somos gente cálida, rumbera, alegre, comprometida, producimos el mejor café del mundo, somos el principal país productor de esmeraldas apetecidas por los grandes magnates, nunca hemos incumplido el pago de una deuda a nivel internacional construyendo confianza, contamos con personalidades sobresalientes en el exterior, tenemos el privilegio de tener patrimonios histórico y cultural de la humanidad, con nuestras flores se han expresado sentimientos de amor y de paz en el mundo…en fin, no serian suficientes estas líneas para decir porqué Colombia es un país rico.

La pregunta es: ¿Esto de qué nos sirve si no tenemos la capacidad de transformar toda esta riqueza en oportunidades?, sencillo: !De nada!

Pues bien, les cuento que decidí tomarme unas buenas vacaciones en Semana Santa y me propuse ir a un lugar del mundo que no conociera. Escogí un lugar absolutamente extraordinario, de gente buena, trabajadora y eficiente, pero sobre todo, de gente que le gusta la gente. Estuve en un parque pionero en Latinoamérica, donde hay más de 4.500 animales domésticos, senderos ecológicos, bosques y parajes naturales, es limpio agradable y con buena señalización, es el primer destino agroturístico de Suramérica. Desde que entré me sentí muy bien, me dieron un mapa acompañado de una agenda de actividades, exposiciones y shows que se presentarían.

El primer show empezaría a las 10:30 am. Tomé asiento a las 10:20am y en ese preciso instante anunciaron que el show daría inicio en 10 minutos. 5 minutos mas tarde anunciaron que empezaría en 5 y a las 10:30 am empunto empezó. La puntualidad, indiscutiblemente, es síntoma de desarrollo. Les confieso que me sentía como en uno de esos parques de estados unidos o Europa que atraen turistas de todo el mundo y uno piensa: "ojalá en Colombia tuviésemos algo así" y sentenciamos: "…nos falta mucho!", así me sentía.

Al final del día salí gratamente sorprendido, había conocido y aprendido algunas cosas de las cuales no tenía conocimiento, pero sobre todo salí con un sentimiento de orgullo, sentido de pertenencia y compromiso. ¿Quieren saber en dónde estuve? Estuve en Colombia, en el eje cafetero, estuve en PANACA. Sin temor a equivocarme puedo decir que estuve en un lugar mágico, extraordinario, de paisajes hermosos, de atención calida y eficiente. Estuve en un lugar con los más altos estándares de calidad y servicio que no tiene nada que envidiarle a ninguno de los principales atractivos turísticos del mundo.

PANACA es un modelo a seguir, es una clara muestra más de que, en Colombia, estamos logrando transformar toda esta riqueza que tenemos en oportunidades. Lo mismo está ocurriendo con Bogotá, con Medellín y otros lugares de Colombia en donde estamos asumiendo nuestro compromiso en la transformación y el cambio de nuestro país.

Antes de pensar en conocer los parques de Estados Unidos, o el cruce de lagos entre Argentina y Chile, o el tráfico de Hong Kong, o la elegancia londinense, o el orden alemán, o las despampanantes torres Petronas, o la rígida forma de gobierno y civilización en Singapur o la tradicional torre Eiffel de Paris, o los áridos desiertos de Australia, los invito a que sigamos conociendo y disfrutando de esta deliciosa Colombia.

Me despido contándoles que sigo en el eje cafetero, parto mañana para Bogotá, pero por ahora seguiré disfrutando de mis vacaciones tomándome una fría y deliciosa cerveza colombiana, junto a la piscina, rodeado de una vista que mas bien parece un cuadro coloreado de infinitos verdes donde sobresale el verde intenso de los cafetales que contrastan, de manera espectacular, con el impetuoso y monumental nevado del Ruiz, el cual conoceré en mi próxima visita.

Santiago Mora Restrepo
Abogado Consultor Fundación Yo Creo en Colombia.