Mi primer millón

Por: Pedro Medina. Diciembre de 2006.

Iba caminando por una calle de Oxford Inglaterra y me tope con un estudiante de maestría de Biología. Le pregunte que si conocía Colombia, me dijo que no y procedí a contarle que con 55.000 especies de plantas con flores y 10) de las especies de plantas y animales, somos la nación mas biodiversa del mundo por metro cuadrado.

El comentario del Ingles a esto fue: podría hacer mi primer millón en Colombia. Yo le dije si, pero tiene que dejarle algo al país -El dijo, en tono un poco pedante: de nada les sirve la biodiversidad si no saben que hacer con ella.

Tiene razón el Ingles en lo que dijo, de nada nos sirve aquello que no  sabemos para que sirve. Tiene razón el Ingles en lo que no dijo:- El primer millón, la generación de riqueza la lograremos cambiando una serie de paradigmas que nos ciegan ante las oportunidades que tenemos en frente de nuestros ojos. Examinémonos y desnudémonos.

"El que estudia ciencias es el nerdo." Así me decía Juan Pablo Patron  estudiante de Biología de la Universidad de los Andes hace unos años cuando le pregunte  que opinaban en los Andes sobre los biólogos. En Harvard ante la misma pregunta un par de estudiantes me respondieron que ellos sabían para donde iba el mundo.

En nuestras conferencias en colegios  y universidades le preguntamos mucho a los jóvenes que quieren ser y quieren hacer; veo poco interés en las ciencias.

Otro paradigma es que "el conocimiento esta en los centros de investigaciones internacionales." Estuve recientemente en el Jardín Botánico de Cartagena y quedé impresionado con el lugar  y el conocimiento de su gente. En este jardín hay 396 especies documentadas de plantas que  van desde el diente de leon para el cáncer hasta la coca como analgésico. Desde el lechero de palito para los mezquinos, hasta la caña agria como endulzante, hasta el árnica para las inflamaciones. Reconozco que el conocimiento local debe ser utilizado como investigación. Reconozco lo que cuesta producir una  nueva droga. Reconozco también que las empresas farmacéuticas  han ocupado los primeros lugares en rentabilidad en el mundo.

En este jardín Botánico de Cartagena encuentra uno 32 especies de aves. El hobby que más crece a nivel mundial para gente jubilada con dinero es observar aves, 55 millones de personas jubilados del mundo tienen este hobby: Ve uno monos aulladores colorados y ardillas rojas, ranas y lagartos y todo tipo de insectos. Sus 20.800 visitantes al año vienen principalmente de colegios de los departamentos vecinos a Bolívar. Si Disney cobra 100 dólares por día por mostrarle a uno  bosques armados de plástico y Walt Disney se inspiro en la selva colombiana para montar su parque ¿Por que no promovemos esto con los visitantes de Cartagena? Si filmaron parte del amor en los tiempos del cólera y otras 7 películas en este pedazo de paraíso, ¿por qué los cachacos que visitamos Cartagena no lo conocemos? Si con sus 23 frutas diferentes se podría hacer los famosos “smoothies” que se venden en 3 dólares cada uno, ¿Por qué no ofrecemos esto? Si con la iraka y el fique y las decenas de otras fibras ahí presentes se podrían fabricar sombreros, carteras y prendas altamente sofisticadas, pero algunos siguen creyendo que lo nuestro no sirve.

Esto me trae al tercer paradigma que es el de referente externo. Pensamos que lo nuestro no sirve hasta que vemos al foráneo admirándolo.

Tomó a Vives el triunfo en el exterior con sus vallenatos, para que creyéramos en ellos. Tomó a Juan Pablo Patron lograr una posición en el Max Planck Institute, el segundo instituto que mas invierte en investigación científica en el mundo para que sus compañeros vieran que la ciencia si vale la pena.

Tom+o a Juan Valdez abrir en New York y  Madrid para valorar nuestro café. Tomó a Cecilia Duque, Fabio Valencia Cossio y Alicia Mejia lograr que las fibras colombianas fueran admiradas por los italianos para que las usáramos.  Tomó a Clinton ponerse una manilla de Colombia para que le copiáramos la idea.

¿Tomará a Starbucks el usar panela para que nos demos cuenta de la riqueza que tenemos? ¿Tomará a Disney venir al jardín Botánico de Cartagena para que lo valoremos? ¿Tomará al estudiante de Oxford llevarse una muestra del diente de león para que le paremos bolas?

Espero que no.  El cuento que no contamos, no cuenta.  Ya está contado este cuento.

Pedro Medina
Presidente Fundación Yo creo en Colombia.