No se permite... el enchufe

Por: Pedro Medina. Octubre de 2006.

Con gran sorpresa positiva entré en la zona de comidas de un centro comercial y encontré que en las mesas había una calcomanía que decía WiFi, correo inalámbrico.  Pensé…muy de avanzada este centro comercial.  Procedí a prender mi computador encontrando que estaba bajito de pila.  Busqué un enchufe y conecté el computador.  El vigilante vino y me dijo que no se permitía conectar nada en el enchufe.  Ante la imposibilidad de razonar con él,  sentí que se me iba la energía. Me dijo que era por seguridad.

Me sorprendo mucho de este gran país ad portas de un TLC con tantas puertas cerradas, tantos "no se permite", tantas prohibiciones, tantas cercas.  Me sorprende que en la medida que avanzamos hacia un mundo globalizado, creamos más restricciones, mas trabas.

Estaba en el centro de Bogotá tomando fotos de las hermosas calles de la Candelaria para una gira que haré por Europa.  Un policía me dijo que no estaba permitido tomar fotos.  Me sentí excluido, maltratado. Me dijo que era por seguridad.

Me sorprendo como un país que recibió 930,000 visitantes internacionales en el 2005 y espera 7 millones en el 2010 pretenda lograrlo prohibiendo tomar fotos y enchufar aparatos.  Me sorprende como si está permitido tomar fotos a lo malo y exhibirlas pero se restringe el derecho a tomar fotos a lo bueno.

Me sorprende como Colombia es la nación del mundo que mas ha crecido en confianza en los últimos 4 años pero aún seguimos partiendo de la premisa que todos somos torcidos, que todos somos chuecos, que todos estamos con la intención de tumbar a alguien.

Al elevar la queja al supervisor de seguridad del centro comercial, me explicó que no permitían conectar equipos a los enchufes por si había un cambio de voltaje que dañara el equipo.  Yo le pregunté si eso había ocurrido ya.  Me dijo que no.  Procedí a contarle lo que me pasó en Cali recientemente cuando iba en un taxi y el taxista me sugirió que no trabajara en el computador.  Al preguntarle por qué, me dijo que la semana anterior le habían robado un celular de la silla de atrás del taxi a un cliente suyo.  Le hice 3 preguntas… "cuantos años llevaba de taxista, cuantos días trabajaba por año y cuantos clientes promedio tenía cada año".  Me respondió "20 años, 300 días por año, 10 clientes por día".  Luego le pregunté a cuantos le habían robado algo.  Me dijo "uno".  Le dije que era mucho mas probable que un cliente le dejara un millón de pesos en el taxi a que a mi me robaran el computador, que esa era una probabilidad de uno entre 60,000.  Ante esta historia, el supervisor me permitió conectar el equipo.

Yo conozco bien de donde venimos y todo lo que ha pasado en Colombia. Necesitamos evolucionar de esos guiones viejos.   El argumento de que "es por seguridad" no puede ser un comodín para impedir hacer de todo. Necesitamos evolucionar y poco a poco ir creando un país como el que merecemos, un país con más fuentes y menos fugas de energía. Construyamos confianza siendo confiables, confiando, construyendo, mas creyendo.  Construyamos una nación de puertas abiertas, de inclusión, de sentido común, de posibilidades, de oportunidades, de conexión, de enchufes disponibles.

Pedro Medina
Presidente Fundación Yo creo en Colombia.