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Por: Manuelita Otero Octubre del 2008
Existen situaciones oscuras, difíciles y complejas que con solo verlas quedamos sin ganas ni energía para invertir tiempo en encontrar la solución.
Muchos de los retos que enfrenta nuestra Colombia son así; conocemos los problemas, muchas veces hemos identificado las causas pero atacar esas causas es “complicado” y pensamos que es responsabilidad del gobierno, de la gente en el poder, de los que tienen plata en otras palabras de otros.
Así pasan los días y los años y nos quedamos llenos de buenas intenciones, con muchas opiniones y con ganas de ver un cambio, pero con las manos cruzadas sin hacer nada para lograrlo. Las ganas, la pasión, la creatividad el empuje y el positivismo son herramientas poderosas para enfrentar retos grandes pero no imposibles. En las manos de cada uno está la solución a los problemas que enfrenta Colombia.
¿Entonces qué podemos hacer?
Mucha gente tendrá una opinión diferente y hay muchas formas de solucionar problemas, pero me concentraré en solo tres:
Como todo en la vida, tener buena actitud, especialmente cuando las cosas no marchan como uno quisiera, toma práctica, práctica y más practica.
Nuestro país tiene muchas cosas por mejorar y esa es la belleza de la situación, TODOS podemos hacer algo al respecto, TODOS somos parte de la solución porque TODOS somos diferentes y nuestro país nos necesita a TODOS.
Si nos involucramos en lo que nos apasiona, no solo estaremos haciendo un trabajo más eficiente, sino que estaremos disfrutando al máximo y lo estaremos haciendo con ganas.
Cuantas veces he escuchado a la gente decir que quisiera ayudar pero “ no tienen tiempo, no saben qué hacer, no tienen valor para hacerlo, no tienen dinero, no tienen habilidades”.. ¡no más excusas! Trabajemos en equipo todos nos necesitamos y créanme es mucho mejor ser parte de la solución que del problema.
Es tan fácil, tan enriquecedor, tan delicioso que les aseguro una vez empiecen no van a querer parar.
La vida está llena de opciones. Algunas decisiones son de rutina; otras pueden afectar el resto de nuestra vida y otras pueden afectar la vida de otros, una comunidad, un país, todo un planeta.
Un colombiano puede tomar una actitud pasiva y velar solo por su porvenir y futuro, otro puede decidir hacer algo y mirar más allá, llenarse de ganas y aportarle a su país, disfrutando cada minuto y dejando así una mejor Colombia para sus hijos y nietos.
Y tú, ¿cuál es tu decisión? Te invito a que soñemos y actuemos juntos.