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"A la gente hay que imprimirle el positivismo que ustedes le imprimen a Yo creo en Colombia", nos decía Raúl Cuero después de su magnífica intervención ante 294 personas de destinos tan variados como Casanare, Manizales, Cali, Ibagué, Bucaramanga y Zetaquirá (Boyacá), España y Estados Unidos, entre otros.
Raúl Cuero, inventor, ganador de la Cruz de Boyacá, el único latino que ha recibido el Premio de Tecnología de la Nasa, científico colombiano, miembro del consejo de sabios de la Fundación Yo Creo en Colombia, celebró con nosotros los primeros diez años de la institución.
Abrió su intervención diciendo "Yo creo en Colombia es muy importante, porque sistematiza lo bueno y ha logrado en estos 10 años, crear una escuela de pensamiento. El reto en los próximos años, es demostrar para qué sirve lo que tenemos. Nada se crea, nada se destruye, todo se transforma. Las sociedades se reconocen por su historia, pero se legitimizan por su creatividad (invenciones y descubrimientos)". Él, habló de los imperativos, de aquello que Colombia debe hacer si quiere lograr trascender.
En una reunión de seguimiento, ejecutivos de Yo creo en Colombia, conversando sobre los aciertos y oportunidades del evento, Ashley Taylor Peña, una practicante de la Universidad de Duke en Carolina del Norte, de mamá colombiana y papá norteamericano, decía que lo que a ella más le gustó fue que "el teatro tuvo que sacarnos, porque no queríamos irnos".
Dentro de lo que le aprendimos al doctor Cuero, resaltamos los siguientes imperativos:
1. Tenemos que empezar a hacer un salto cuántico en Colombia. Una forma de hacerlo es lograr que los jóvenes empiecen a crear desde temprana edad; Newton creó a los 15 años y Galileo a los 14. El Parque de la Creatividad, fundada por Raúl Cuero, con sedes en Israel, Estados Unidos, México, República Dominicana, Nigeria y Colombia -en Bucaramanga y Manizales- es el lugar indicado para lograr esa transformación. Es necesario enganchar a los jóvenes en creación de soluciones.
2. Se descubre jugando. A Cuero le encantaba jugar a las escondidas y descubrir. Nos relataba, que un día estaba estudiando y se sentía bajo de energía, se comió una zanahoria, se llenó de fuerza, y a punta de jugar descubrió un caroteno que lleva el nombre de caroteno cuero. Es imperativo jugar.
3. Es importante desarrollar un estilo de vida con base en funcionalidad y conocimiento, y no en estatus. Es necesario cambiar el foco hacia funcionalidad.
4. No hay que permitir que los ritos se vuelvan mitos. Cuando celebramos alguna festividad, cuando salimos en familia, cuando hacemos eventos empresariales, eso es la esencia de la existencia; es importante, mas es sólo parte de un proceso. Son sólo las hebras.
Hay que hacer de las hebras unas mantas. Son un ingrediente, pero no el objetivo final. La gente convierte el medio en el objetivo, el rito en un mito. Es imperativo entender cómo los ritos son parte de un proceso.
5. El hombre no nació para trabajar; ese es un concepto de la era industrial. La responsabilidad es con la vida y no con el trabajo. Lo primordial es vivir.
6. El éxito se mide en la proporción que uno tenga de espacio y tiempo para vivir en forma creativa. Raúl dice, que "si él no puede sacar tiempo para trabajar con los jóvenes colombianos, no es exitoso". Es obligatorio sacar tiempo para crear.
7. El líder es una persona que sirve a los demás. Se hace en el proceso no lo nombra el grupo. No es un héroe. Tenemos la costumbre de hacer de los héroes un líder y lo volvemos una persona mesiánica.
Pericles y Churchill eran líderes de conocimiento y raciocinio. Por eso resolvieron problemas.
8. Estamos en cambio de era en Colombia. La era de Piedra pasó, no porque se acabaron las piedras, sino porque evolucionaron las ideas. Se requiere una actitud creativa. Al estar en medio de un cambio de paradigma necesitamos recrear y acortar la distancia entre reconceptualizar e implementar. Hoy se tienen más herramientas, más mecanismos. Una de las formas es empezando el periodo e implementación más rápido -con los niños. Es necesario acortar la brecha entre las ideas y la acción.
9. Los grandes impedimentos en Colombia son el fatalismo, el perfeccionismo y la cultura inquisitiva, que viene de la inquisición.
El hombre es parte de un todo, no es el todo. No hay perfección. La excelencia sí existe. Uno debe ser extraordinario en la utilización de su capacidad y su potencial al máximo. Es esencial retar el perfeccionismo.
10. El poder no está en tener conocimiento, sino en crearlo. No se trata de inventar un átomo. Crear es lo que hizo Yo Creo en Colombia, concibiendo un pensamiento que se traduce en una fundación.
Lo crearon a través de un proceso... no lo copiaron de nadie. Al inventar, siente uno armonía. Se reidentifica con su naturaleza de Homo Sapiens. Hay que crear conocimiento.
Al sistematizar las virtudes de un país se construye confianza. El conocimiento y la capacidad humana deben satisfacer nuestra existencia en la era en que vivimos. La inteligencia ilumina y genera esa capacidad de asombro en la medida que me sirva.
Todo esto conlleva un reto adicional, según Cuero: en la era de conceptualización se requiere un nuevo marketing integral, humano, holístico... no un marketing que refuerce la calidad de un sólo elemento.
Es imperativo poner a buen uso este decálogo.
Pedro Medina
Presidente, Fundación Yo Creo en Colombia